De 2003 a 2014 el sudafricano Craig Hawkings trabajó para diversos productores de vino. Sin embargo, en 2008 inició un proyecto paralelo con su esposa, Carla, al que llamaron TESTALONGA. Empezaron elaborando un único vino, un chenin blanco macerado, basado en una idea que se convertiría en un pilar de su pensamiento: vino elaborado exclusivamente con uvas y nada más. En 2015 adquirieron una propiedad semiabandonada llamada Bandits Kloof, en la región de Swartland, 170 km al norte de Ciudad del Cabo, siendo la primera cosecha de esta finca la del año 2021.
Craig busca siempre alcanzar dos objetivos con sus vinos: el primero es que las características del suelo queden plasmadas en las uvas, y el segundo es que el líquido embotellado transmita versatilidad de sabores y sensaciones a quien lo bebe. De este modo, para poder cumplir estos dos supuestos, considera que solo existe un camino a seguir, el de la agricultura orgánica. No utiliza, por tanto, productos químicos y sintéticos en las viñas, optando en su lugar por el uso de cobertura vegetal en invierno para promover la retención de humedad y la salud de los suelos, mitigando así el clima típicamente seco de Swartland. No utiliza levaduras industriales en la bodega (realiza solo una pequeña filtración en algunos vinos en determinados años cuando considera que será beneficiosa para los vinos y para la idea que con ellos quiere expresar), ya que su objetivo es dejar los vinos bien auténticos e inalterados, es decir, dejarlos lo más cerca posible de su forma natural.
Cada tipo de vino que Craig elabora proviene de una viña específica y de un suelo específico, buscando en todos los aspectos expresar las particularidades de ese terroir en cada botella. Para complementar esa singularidad que posee cada viñedo, y valiéndose de su pasión por las artes (Craig fue estudiante de arte), utiliza su creatividad en el diseño y en los títulos de todas las etiquetas TESTALONGA, elaborándolas a partir de fotografías tomadas por él, por Carla y por su hermano, o de cualesquiera otras que acaban llegando a sus manos. Su propósito es que sus etiquetas despierten emociones positivas en quien las observe.
Según la descripción de Craig, los vinos TESTALONGA son vinos elegantes, pero al mismo tiempo potentes. Fundamenta esta afirmación diciendo que si queremos beber una botella suya despreocupadamente junto a una piscina, solo para disfrutar del vino, fácilmente la botella desaparece. Por otro lado, si queremos sentarnos a la mesa, con comida, en compañía de otra persona, y queremos pensar en el vino, entonces vamos a encontrar definitivamente complejidad, vamos a encontrar una acidez límpida, una frescura salada.